
MULDER: OK, look, you do me a favor, Scully. You give me a call when you think I’ve come to my senses, all right?
He alargado el sentarme a escribir este review porque se a que me enfrento. Este es uno de esos escritos que si lo hubiese hecho en la época de transmisión hubiese sido bien diferente a lo que haré hoy. Nunca había visto de forma tan crítica este episodio y me planteé mucho si hacerlo en tono a lo que pensaba de él hace unos años o exorcizar lo que concluí hace unos días cuando lo volví a ver. Espero que el resultado sea una mezcla y Kitsunegari salga bien librado.
Todos sabemos cuál era la promesa del capítulo. Si algo es realmente bueno es lógico querer un poco más. Tuvimos ese sentimiento a lo largo de casi diez años con The X-Files. Y en este caso uno de los monster of the week más populares tuvo su segunda oportunidad en honor a esta teoría.
Pasaron casi dos años para su regreso. En el momento de sentarnos a ver Kitsunegari es casi imposible no recordar lo bueno que fue Pusher como episodio y como fue el perfecto monster of the week. Despiadado, inteligente, con un increíble poder y la capacidad de convertir su vida mediocre en una muerte de novela gráfica. Ese era Modell, un samurái sin amo.
Pero entre la lista de segundas partes, siempre había apostado más por Flukie, quien tan solo había sido partido por la mitad. Modell quedo prácticamente lisiado de por vida, con un tumor cerebral, una bala, respirador… Gilligan pareciera haber sepultado la historia allí.
Conscientes de esta parte, lo primero a hacer es explicar o mostrar que no solamente sobrevivió, sino que sigue siendo peligroso. Bueno, ese efecto no se logra viéndolo empujar una rueda de plástico o viéndolo en silla de ruedas, pero la preocupación del guardia si nos va poniendo en alerta.
Me encanta que sea tan precavido. Después de todo subestimar al enemigo es algo que los héroes andan haciendo siempre por ahí. Puede que este guardia no sea el más popular, pero les aseguro que seguirá vivo para el final del episodio.
Revelada la identidad del recluso, sabemos que todas las indicaciones dadas son pocas para lo que puede pasar. Y tal vez el primer asomo de un cambio en nuestro genio del mal fue ver lo barato que la saco precisamente su víctima de turno. ¿Se suavizó Pusher? … Suenan los créditos.
Y de repente descubres que no es Robert Widsen quien hace esta toma.
De vuelta a la acción Mulder y Scully llegan para atender la fuga de su viejo enemigo. La vida continúa después de Emily y como es de suponer para la serie de Carter, no vamos a tener ningún tipo de referencia a lo sucedido. Scully parece ser quien tiene más prisa al ir primero en esta primera toma que me gusta mucho por la seguridad que demuestra.
Skinner aparece como jefe de operación y nuestros agentes como “expertos en Modell”, y por fin se les presenta de una forma decente en la que no son blanco de burla por alguna ocurrencia de Mulder. Aunque puede ser porque Skinner no profundizó en la naturaleza científica de la palabra whammy.
Mulder explica básicamente el protocolo de interacción con Modell. Recordando que es un peligro andante si dejamos que comience a hablar. Siempre me ha parecido uno de los villanos más difíciles de enfrentar y de hecho vimos lo difícil que fue para los agentes sobrevivir a la ruleta rusa. Como tip, Mulder da la teoría del refuerzo adecuado y hubiese sido hermoso que volteara a ver a Scully cuando le preguntan por cúal es refuerzo adecuado. Me pregunto por qué primero ve a Skinner y luego si a su compañera, que por supuesto es la respuesta a la pregunta. Fallo shipper de los amigos Gilligan y Minear.
Scully por otra parte nos da un parte médico que justifica el recorrido del coma a la fuga, un xfile por sí mismo. De la nada el coma se fue aunque el tumor siguió, lo que nos deja con un Pusher no recuperado del todo, eso explicaría lo del guardia (ok, digamos que si, beneficio de la duda por el momento a la teoría de que se ablando Pusher).
Lo siguiente es comenzar a suponer por qué escapó y todas las flechas señalan a Mulder. El juego del gato y el ratón quedó inconcluso. Es el blanco directo y por eso su compañera trata de protegerlo, más por intentarlo que porque sepa que lo logrará. Si Modell escapa para continuar con el juego, Mulder lo seguirá, no hay otra forma de hacerlo.
Pusher decide mostrarnos que aún tiene su mojo y nos regala la escena en la tienda de deportes. En este momento vemos algo del antiguo Pusher y Robert Wisden lo hace muy bien, nos hace recordar el encanto de este monster, como con su voz y forma de hablar iba metiéndose en la mente de las personas. El truco de serpiente por bate me gustó mucho (de hecho me hace remembrar más a Pusher que la escena de la pintura). Cinco puntos por acordarnos quien es, pero vemos que hacer su performance le cuesta mucho más. Modell está enfermo y deambulando por ahí.
El momento esperado del capítulo viene siendo que realmente continuemos la cacería del zorro. Modell recurre a la llamada telefónica como en los viejos tiempos, al igual que el FBI recurre al rastreo telefónico. Recordemos que este fue el principal recurso de la primera parte que tanto nos hizo sufrir.
La mejor parte de esta conversación es sin duda la frase “¿desde cuando se volvió Clint Eastwood?” y para mi no puede haber mejor descripción para la técnica de Mulder para enfrentarlo. Radicalmente no lo va a dejar hablar, no se si por miedo o por la fuerte convicción de que no hay otra forma, aunque no me parece la tendencia natural de él para seguir el caso, después de todo, no es de los que traga entero y debería tener muchas preguntas, principalmente por qué escapar ahora. Por su parte el tono de Modell no es el de seguir con lo interrumpido, busca decirle algo a Mulder pero no en el sentido de declarar de nuevo la guerra, que es lo que esperaríamos.
Con esto las cosas comienzan a sonar a que no vamos a tener el regreso de Pusher que esperábamos, algo pasa, pero no parece que sea él quien este detrás.
La muerte del juez con la pintura nos deja la misma sensación. Sobretodo porque no nos muestra a Modell haciéndolo. Todos los asesinatos y accidentes por su poder se mostraron, está en la escena del crimen pero no lo vemos ejecutandolo. Lo tenemos en un momento llamando a Mulder quien supuestamente es el blanco pero luego es asesinado el juez con pintura azul cerúlea y por supuesto todas las flechas se dirigen a él, pero es demasiado obvio. Visualmente interesante e icónico pero no encaja con el tono suave que esta manejando en su fuga.
Kitsunegari dicen los escritos en las paredes en la casa del jueves y así como con la pista de la pintura, apuntamos a que es la frase de combate de Pusher, de nuevo una referencia pasada que nos hace saber que fue él.
La pista que Mulder toma en serio es la de Linda Bowman, tal vez la venganza se extienda más allá de quien lo llevo a prisión y Modell quiera terminar con todos, pero yo de él hubiese pensado que no era realmente el modo de actuar de esta persona que mató al oficial que lo persiguió por años solo porque encontró a alguien más interesante para su juego de muerte superstar. A Pusher ante todo le gustaban los retos y una simple venganza a quien técnicamente lo condenó no encaja (tampoco el orden de asesinato, sería más lógico que le juez viera sufrir a su esposa y luego morir).
También las barras carbo no alcanzarían para todo el esfuerzo que ha hecho en un día, teniendo en cuenta su estado de salud regular, simplemente no tendría tiempo para seguir impulsando a los policías. Las fichas no coinciden en el rompecabezas.
No lo hacen hasta que conocemos a Linda Bowman y con esta aparición la historia va a cambiar porque la idea de Gilligan no fue regresar a Pusher, sacrificó un personaje muy importante para crear a partir de él otra historia. Algo muy arriesgado y que puede dejar a muchos desilusionados.
Bowman aparece como el objetivo del impulsador, lo que despierta solidaridad total con el big boss Skinner. Con Mulder no tanta y Mulder comienza a sospechar, se pregunta por qué bajar la intensidad y no matar a sus otras víctimas, cuando en el pasado había demostrado que podía y muy cruelmente.

¡Sigue la pista de barras Carbo Mulder!
Modell pesca a Mulder y el encuentro sigue la misma línea de excesiva paranoia, Mulder Clint Eastwood, lo que no nos permite tener esa confrontación épica esperada. Pusher lo despacha con otro “Tuvo que irse” que vuelve a bajar la intensidad del monster. Si la idea es cazar a Mulder, lo haces directamente o buscas una forma inteligente de atraparlo en el juego como lo fue la ruleta rusa.
Todo lo que le dice es “no juegues el juego” y a partir de ahí dependerá de Mulder la interpretación.
Teniendo esto en cuenta, tendrá que desarrollar otra teoría, ¿y si no es Pusher quien? es la pregunta para nuestro agente, quien comienza a pensar en Bowman. La corazonada de Mulder es del tamaño de Canadá.

La paradoja de linda, la primea vez le crei, las otras desarrolle ira por haberlo hecho.
Pero necesitamos confirmación y me gustó mucho la forma en como se hizo. La idea de dejar solo a Mulder con la sospecha y confirmarla con el interrogatorio me parece buena. Teniamos que tener un momento de Mulder sicólogo y fue un buen recurso porque a veces se nos olvida que las ideas no le surgen de la nada, muchas vienen de su don para hacer perfiles y aquí vemos como él nota la forma particular como Bowman se refiere a su esposo asesinado y Scully solo se queda intrigada de que a Mulder parece haberle interesado algo ahí.
Y aquí viene lo bueno, cuando tienes una teoría tan radical como la de que no solamente hay una persona que logra impulsar el comportamiento de las personas, sino que hay dos y la otra es la esposa del juez del primero. Skinner y Scully explotan cabezas al oír esto y claramente no lo van a apoyar y en parte lo entiendo de Skinner, pero en Scully no veo por qué esta “traición”. Ha habido teorías más extrañas y aunque sea por curiosidad o por demostrarle que se equivoca, sigue en la investigación. La mirada de culpa que le hace a su compañero no tiene precio y es un misterio para mí porque este comportamiento.
En el sentido práctico, no es nada más que una necesidad argumental para separar las fuerzas y facilitarle el trabajo a Bowman. Porque es clarísimo que Mulder no abandonará el caso solo porque su jefe se lo ordena o su compañera le quiere hacer entrar en razón, y bien por él porque tiene razón, así que decide ir y recoger un poco los pasos de la investigación e ir con la terapeuta.
Ella había mostrado cierta simpatía con Modell, tal vez verdadera, no todo en la vida de este monster puede ser falso. Para ella Mulder es solo quien le disparó a esta persona que si bien es malísima, con ella se porto decente. Un buen toque en el guión.
Pero como lo dije anteriormente, estoy segura que el guardia precavido termino vivo al final de la historia y nuestra terapeuta muere por miope y por ser la clave para identificar que Bowman visitó a Modell como hermana de la caridad.
Esto ya va cerrando el camino de las suposiciones y nos deja una conexión entre ambos, un trabajo en equipo tal vez, aunque ante tanta insistencia de Pusher por hablar, también puede tratarse de una enemiga y que nos recuerda sus viejas épocas porque ella no tuvo compasión para matar y ahora si vemos bien la diferencia. Pusher no mató a nadie en este episodio, Bowman lleva dos de dos y es quien va en la caceria del zorro.
Pusher parece va en caceria de Linda y entra en el lugar donde menos se puede pensar puede ir un preso fugado en la mañana. Directo con los federales le hace una visita y volvemos a otro punto en común con la segunda parte, el encuentro con Skinner.

Eres grande Modell, tal vez sin importar la forma en como redujeron tu papel, en lo que pudiste diste señales de ser el mismo de antes. Molestar a Skinner así tiene un valor sentimental para mi.
Tal vez se trate de una revancha argumental, pero la “victoria” de Skinner me deja muchas dudas. Modell le hace ver que tiene un arma y directamente se lanza a dispararle, sabiendo cual va a ser la reacción reflejo. Pero, ¿por qué hacerlo? La razón recorre toda la historia sin encontrar respuesta aparente y es lo que hace que el capitulo me incomode. Modell quería morir o quería proteger a Linda, solo hay esas dos razones, pero aun protegiendola pudo elegir otra forma y no engatillarse el mismo. Así como en la primera parte, quería morir, pero de forma legendaria, en esta oportunidad vimos muy poco de su chispa y dejarle el legado a Linda, ahora que lo veo, me defraudó y este final para un monster tan espectacular no me parece que sea digno a lo que el personaje fue.
Con Modell en el mismo lugar donde lo dejamos hace unos años, el hospital, las cosas no terminan y Mulder lo sabe y ahora si quiere que Modell hable y a estas alturas debe ser el único que puede explicarnos que está pasando. Tenemos un segundo round con Scully y él termina marchándose, tal vez lo mejor para su salud mental porque de ella no sacara nada más. Este no es el capitulo en el que ella lo sigue definitivametne.
Bowman suplanta a una enfermera para regresar con Modell, y aunque no tienen una conversación donde se nos revelen todos los misterios, podemos confirmar que se conocían y que Modell intentó de cierta forma detenerla. Pusher se muere de forma pacifica a cargo de Linda. No tiene su muerte espectacular y en cierta medida asistimos a una eutanasia. Aunque me parece que más que por darle un alivio, lo mató para dejarle el camino libre y que no la siguiera acosando moralmente.
Eliminado Pusher de la ecuación solo queda la venganza, y confirmamos que la caceria del zorro es patrocinada por Linda Bowman. Lo que vino a continuación pagó el capitulo, es el momento emocionante que estuvimos esperando y aunque por cuestiones casi que irremediables termina siendo en el mismo esquema que en la primera parte con la ruleta rusa, tenemos nuestro momento de angustia Mulder y Scully.
Escena bastante tensionante y en tono de acertijo la primera vez que la vemos. Sabemos que Scully no puede suicidarse, pero es elevar la apuesta no saber qué está pasando. Tenemos la reacción de Mulder ante esto que nos pone el alma shipper en pena(Genial David en esta parte) y la aparición de Bowman reclamando ser Scully (claro, menciona el nombre de sus familiares a cambio de un simple “recuerda que ya te dispare” o algo así)
Lo mejor de esto es que Scully, quien todo el capitulo negó todo el caso, fue quien salvo la situación. Esta vez en solitario realmente. Si lo recordamos, en Pusher fue una labor casi de ambos, de Mulder quien era conciente de estar bajo el dominio de Modell y Scully en disparar para distraerlo (escena sublime en la historia de la serie) pero aquí Mulder se deja llevar por la situación y es ella quien con más cabeza fría le dispara a Bowman (confirmando su buena puntería) y termina (por el momento, porque en teoría ha quedado viva) el caso.
Tenemos una ultima escena aclaratoria a todo, donde nos cuentan que Robert y Linda eran mellizos separados al nacer quienes comparten el mismo tumor y delirio de grandeza. Esa es la conclusión, el resto es puchero de Mulder, tan evidente que Skinner decide disculparse por no haberle creído y a esto él sigue con la actitud de perdi la batalla. ¿Realmente Mulder entiende que en su segunda batalla donde creía que tenia la ficha clara para no dejarse influenciar por su enemigo, perdió por esto y al final si no es por su “refuerzo adecuado” hubiese arruinado todo o hay una razón más seria que se me escapa? Terminamos el episodio pensativos, el caso se resolvió pero nuestro héroe se siente derrotado.
Realmente tenia que sacar los demonios respecto a este episodio para poder dejarlo pasar. Seguramente la próxima vez que lo vea pasare a un siguiente nivel y logre ver otras cosas. Por el momento pude sacar eso que tenia dentro de que el capitulo no le hizo justicia a uno de mis favoritos y que tenia gran potencial. Gilligan tomó otra apuesta y aunque sale adelante principalmetne porque sabe escribir a Mulder y Scullly, deja una deuda pendiente en la conclusión del genial monstruo que él mismo creó.
KITSUNEGARI
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Para nunca olvidar: “Scully” suicidandose. Bastante fuerte para Mulder y para nosotros.
Podriamos vivir sin ello: Skinner Clint Eastwood diciendo “Encuentrelo” |
| ENERO 4 1998 |
| 5X08 |
Writer: Vince Gilligan & Tim Minear
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| Director: Daniel Sackheim |